Unos 30 adolescentes fueron trasladados a la Unidad Departamental Punilla mientras se desarrollaba una fiesta privada en Playas de Oro.
El episodio sucedió el pasado sábado por la noche en un restaurant del sureño barrio. Al parecer, la Policía advirtió disturbios en el lugar y decidió intervenir.
El dueño del local fue detenido y se clausuraró el local. "Sucedió en Playas de Oro en un restaurant. La patrulla preventiva pudo observar muchos jóvenes en el interior y procedió a intervenir. Se constató la presencia de menores y la presencia de alcohol. Lo jóvenes fueron trasladados a la Comisaría local", informó el comasario mayor Gustavo Godoy. |