En Tucumán lo comparan con el caso María Soledad Morales, ocurrido en Catamarca en el nacimiento de los 90. Se trata del caso Paulina, una joven de 23 años que fue secuestrada y asesinada en 2006 sin que haya hasta el momento responsables del hecho.
Su padre, Alberto Lebbos, vino a Villa Carlos Paz en busca de medios periodísticos que hicieran conocer el caso, ya que en su provincia no obtiene más respuestas. Denunció que el Gobierno de José Aperovich tejió una red de encubrimiento para que la Justicia no avance sobre el crimen de su hija.
Lo más llamativo es que Lebbos era funcionario en aquel momento de Alperovich, y a pesar de ello nunca logró resultados positivos. Aseguran que podría haber "hijos o amigos del poder" relacionados con el asesinato. "Estamos aca especialmente motivados para que esta causa impune tome trascendencia, y el único recurso que me queda es apelar a los medios libres e independientes porque ya agotamos todas los medios institucionales. El único camino que nos queda es que esta causa trascienda a nivel nacional y llame la atención del pueblo argentino. Es una causa atroz, se cometió todo tipo de delitos en el secuestro y asesinato de Paulina", sostuvo a carlospazinforma Lebbos. Los hechos
El 26 de febrero de 2006 Paulina fue junto a una amiga a festejar a un boliche la aprobación de una materia de la facultad.
Cuando regresaban en un remis a sus hogares, la primera en bajarse fue la compañera de la víctima, mientras que Paulina siguió viaje hasta su vivienda, destino que nunca alcanzó. Esa fue la última vez que se la vio con vida.
El cuerpo de la joven fue allado 15 días después, y desde entonces los familiares buscan justicia. "Ella había salido a festejar la aprobación de una materia de comunicación social, y 15 días después aparece estrangulada, brutalmente asesinada a 30 kilómetros de la capital Tucumana, a la orilla de la ruta. Desde entonces venimos pidiedo justicia, y lo único que encontramos es una red de encubrimiento brutal. Hay testigos amenzados, se movió el cuerpo de Paulina y se manipuló la escena. Todo por directivas de funcionarios del Ministerio de Seguridad, a cargo de Eduardo Di Lella, que aún continúa en el cargo y el jefe de la Policía, Hugo Sánchez, entre otros. Toda esta gente maniobró para que se encubra el crímen de paulina", indicó el padre. "En su momento el gobernador Alperovich salió a decir en los medios tucumanos que sabía el nombre del asesino de Paulina y que faltaban pocas horas para que todo se esclarezca. Pasaron 7 años y no sólo el gobernador no dijo el nombre del asesino, lo tiene protegido a todos los encubridores", finalizó Lebbos. Paulina dejó una hija que hoy tiene 12 años. Los abuelos la cuidan desde entonces.
|