Frente a la noticia del suicidio del represor Aldo Carlos Checchi, quien fuera uno de los jefes del Centro Clandestino de Detención La Perla y se encontraba imputado en el juicio que comienza este martes, los organismos de Derechos Humanos, entre ellos la Comisión de Derechos Humanos de Carlos Paz, expresaron su descontento con la Justicia por permitir que acusados no estén en prisión a la espera del juicio. "Es inconcebible que quienes están acusados de cometer graves violaciones a los derechos humanos se encuentren en condiciones que les permitan seguir atentando contra la vida, sea la propia o la de los demás. Hemos demandado insistentemente a la Justicia Federal que, de una vez por todas, aloje a los genocidas imputados adonde corresponde, en cárceles comunes. Nos preguntamos cómo es posible que un preso de la peligrosidad de Checchi, que se encontraba imputado por 103 delitos de lesa humanidad, un genocida de la última dictadura, tenga acceso a los medios que le permitan no sólo atentar contra su vida sino también impedir el normal desarrollo de un juicio por crímenes de lesa humanidad cometidos hace más de 36 años", reza parte del escrito. "Cecchi era oficial de inteligencia del Ejército, y en la dictadura se desempeñó en distintas secciones del Destacamento de Inteligencia 141 desde 1976 hasta fines de 1979, con el grado de capitán. Fue parte de la -patota- de La Perla, actuando también en otros centros clandestinos dependientes del Ejército. Hoy muere impune, sin poder ser condenado, conservando así su grado militar y su pensión con honores", continúa la nota. "Una vez más, tal como sucedió con Cesar Emilio Anadón en 2004 y con tantos otros, Cecchi decidió terminar con su vida para no enfrentar un tribunal y dar cuenta de los cientos de crímenes. No permitamos que otro genocida muera antes de ser juzgado", finalizó el comunicado. Vale recordar que el represor local Luis Quijano estará sentado ante el Tribunal este martes, pese a esgrimir que atraviesa un delicado estado de salud, junto a otros 43 imputados. La mega causa tiene 650 testigos y se calcula que fueron más de 430 las víctimas del campo de concentración más terrible de Córdoba. |