Durante la elaboración de la carta orgánica municipal los convencionales constituyentes trabajaron con cinco computadoras adquiridas para la ocasión y que luego iban a ser donadas a diferentes establecimientos educativos, según un previo acuerdo. Sin embargo, los ordenadores con sus monitores respectivos nunca llegaron a manos de ninguna entidad y duermen, desde 2007 (año de redacción de la constitución local), inexplicablemente en el Tribunal de Cuentas (el órgano de control brinda una suerte de custodia a los equipos). Desde el oficialismo cargan contra Carlos Felpeto. Sostienen que Amelia Rigazzio (convencional mandato cumplido) encargó la compra de las computadoras con dinero de la convención con el fin de donarlas a instituciones pero Carlos Felpeto no quiso obsequiarlas. Desde el sector felpetista aducen que el municipio entregó la plata para la compra y por ende pertenecen la Municipalidad. Días atrás el edil de Carlos Paz Unido, Hugo Bustos, presentó un pedido de informe para conocer más precisiones. El caso se convirtió en un litigio judicial.
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