El encuentro organizado por el Concejo de Representantes y la Dirección de Cultura del Gobierno de la ciudad congregró a más de 150 personas que asistieron a la presentación del libro "Cinco curas, confesiones silenciadas". En la oportunidad estuvieron presentes el secretario de Gobierno, Oscar Di Vico; el presidente del Tribuanal de Cuentas, Daniel Gómez; la presidenta de la Cooperativa Integral, Edith Manera; y demás funcionarios del Departamento Ejecutivo. Con la llegada de los autores Nicolás Alessio, Adrián Vitali, Lucio Olmos , Horacio Fábregas y Elbio Alberione, se dio comienzo a las experiencias de cada uno de los religiosos, quienes hicieron referencia al inicio de este libro y a las situaciones que debieron atravesar todos en tiempos diferentes. "Con este ilbro nos hemos divertido pero también lo hemos escrito tras varios años de persecusión, y de sentirse ninguneados por la institución", señaló Alessio, reconocido también por haberse embanderado en la lucha por el matrimonio igualitario. "La Iglesia como institución, en su estructura vaticana y romana, le hace mal a la gente. Y le hace mal a la gente porque su función esencial es ocultar la verdad y dominar las conciencias, y eso le hace daño a la gente, aunque muchos no se den cuenta. Además, también es cómplice de otras instituciones o corporaciones que ocultan la verdad e intentan dominar las conciencias, y esto no es una casualidad", sentenció Alessio. Sobre la obra
El presbítero Adrián Vitali conoció una mujer en su parroquia. La mujer quedó embarazada. El arzobispo le "ofertó" mandarlo a otro destino y que la Iglesia se hiciera cargo de la manutención de la criatura si renunciaba a su paternidad.
Horacio Fábregas revela cómo una monja corrompía seminaristas diciendo que era la Virgen la que besaba en su nombre. Y habla de su desilusión porque casi nadie en la Iglesia respetaba el celibato.
Nicolás Alessio cuenta los entretelones de su expulsi ón de la parroquia por apoyar el matrimonio igualitario y recuerda cuando un obisp o le pidió que no usara la palabra "justicia" en sus sermones.
Lucio Olmos descubre el sistema de "financiamiento" de los curas párrocos y relata el momento en que el obispo le pidió que no trabajara y viviera de los sacramentos. Además cuenta con lujo de detalle su colaboración con la guerrilla y la persecución militar.
Elvio Alberione desmenuza la complicidad de la Iglesia con el golpe del '55 y analiza, hecho por hecho, por qué la Iglesia usa el mensaje de Cristo como herramienta de poder. |