| Anoche cuando faltaban pocos minutos para terminar la primera función de Stravaganza, el coreógrafo Flavio Mendoza sufrió un desmayo. La figura central de la obra más exitosa del verano se desplomó sobre el escenario, ante la mirada del público que copó la sala del Teatro Luxor. Desde la productora, aseguraron que Flavio no perdió el conocimiento en ningún momento. Y agregaron que, pese a que los organizadores no quisieron llevar a cabo la segunda presentación, Mendoza no aceptó dejar a la gente sin ver el show. Abandonó el teatro a las 3.20 de la madrugada en la parte trasera del vehículo de Eduardo Giordano, propietario del teatro y prefirió no hablar con la prensa. La Mañana de Córdoba
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