| Tratando de poner distancia entre el escándalo y el objetivo de la Fundación que es la operación de sus hijos, la mamá de Agustín Bustos Fierro dijo que su marido ya no es más el presidente de la entidad. Ante el quiebre de confianza, el Ministerio de Justicia solicitará una auditoría. Y la inspección de personas jurídicas podría llegar hasta la intervención. Luis Angulo, ministro de Justicia, designó por resolución a una veedora fiscalizadora que controlará las finanzas de dicha entidad. María Cristina Curtino, presidenta del Colegio de Abogados, indicó que "la inspección tiene facultades no sólo de intervenir a la Fundación sino también de disolverla. Esto ocurriría si la Fundación comete delitos notorios con los fondos de la gente. La entidad se podría disolver si se comprueban cuestiones como éstas, esto sería en un caso extremo. En este caso hay que cumplir con el objetivo por el cual la fundación se creó; que es la operación de los niños. Es importante que se controle el manejo de los fondos". La Fundación "Un Milagro para Agustín" estaba precedida por el padre y la madre del niño. Había solicitado la personería jurídica el 25 de enero de este año el cual les fue otorgada el 29 de abril pasado por resolución numero 022A. Cabe aclarar que el Estado tiene la potestad de contralor de los fondos de las fundaciones pero el mismo es limitado. "Un administrador tiene que ser responsable. Lo que se puede controlar es el ingreso de dinero en las cuentas de la Fundación o de los miembros de la Fundación pero controlar las alcancías... esto es imposible", manifestó Curtino. Cabe recordar que el gobernador de la Provincia, Juan Schiaretti confirmó este mediodía que la Provincia auditará la Fundación Un Milagro para Agustín: "Me parece que en casos en donde hay un apoyo público, hay una colecta pública para no defraudar la confianza de aquellos que aportaron para solucionar un tema que entendían grave, haya el control adecuado por parte del Ministerio de Justicia de la Fundación que lo administra", manifestó Schiaretti. Fuente: La Mañana de Córdoba
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