A partir de la sanción de la Ley Nacional 24.341 está determinado claramente la necesidad de abolir las barreras físicas en los ámbitos urbanos arquitectónicos y del transporte, haciendo referencia concreta esta ley, a la accesibilidad de las personas que conllevan una movilidad reducida. En este marco fue presentado un proyecto de ordenanza por parte del concejal justicialista Adrián Lizarriturri que prevee la incorporación de asientos especiales en el transporte urbano: un asiento especial para colectivos con menos de 30 asientos, 2 asientos para aquellos que superen los 30 asientos Las modernas conceptualizaciones de la palabra adaptabilidad se focalizan en la manera de cambiar una estructura o un entorno físico o mecánico para hacerlo accesible a quienes lo utilicen. "Es de público conocimiento los impedimentos que a diario presenta la ciudad en lo concerniente a su infraestructura, sus espacios públicos, a su mobiliario urbano e incluso el transporte público", manifestó el edil. "Sabemos que entre las personas con movilidad reducida, se encuentran las personas consideradas obesas, las cuales también realizan cotidianamente tareas laborales y familiares, utilizando muchas veces el transporte público de pasajeros para la realización de estas tareas", siguió. "La obesidad es un trastorno que puede desencadenar otras patologías incluidas la de características psíquicas. Es por eso que la comunidad en la que viven estas personas no deben discriminar a la hora de prestar servicios públicos", concluyó. |