| <p><font size="2">El mal olor del agua se debe a que hay más algas en el San Roque. Así de sencillo explicó la empresa Aguas Cordobesas los problemas que vuelven a percibirse en el sabor y mal olor del agua de red que llega a los usuarios de Córdoba.<br /></font></p><p><font size="2">La concesionaria del servicio de potabilización y suministro fue multada hace pocos días por estos problemas que este año se verificaron por primera vez en noviembre, después de las muchas quejas que realizaron usuarios.<br /></font></p><p><font size="2">La encargada de Relaciones Institucionales de la firma, Marcela Dávila, explicó que "la potabilización se encuentra ajustada para atender esta cantidad de algas", que por estos días marcan casi un record en el espejo de agua. Sino un récord, sí hay más algas que en noviembre, cuando Aguas Cordobesas fue multada por el problema.<br /></font></p><p><font size="2">"Estamos con una cantidad extraordinaria de algas en el embalse del San Roque, incluso con niveles superiores a los de noviembre", precisó Dávila, indicando que la cantidad de químicos que se utiliza es proporcional a la de algas, comprensiblemente.<br /></font></p><p><font size="2">Explicó que la "geosmina", producto de un metabolismo del alga que se multiplica en el San Roque, es la que le da al embalse ese color verde azulado y mal olor y sabor al agua.</font></p><p><font size="2">Proceso</font></p><p><font size="2">En la última década, el San Roque ha sido objeto de un fuerte aumento en la cantidad de nutrientes, dando lugar a la aparición de un gran número de organismos "descomponedores" que consumen oxígeno y provocan la muerte de los restantes componentes aeróbicos del lago, alterando la composición del fitoplancton del embalse y favoreciendo el crecimiento excesivo de Cianobacterias (algas verde-azules).<br /></font></p><p><font size="2">Este característico proceso de eutroficación que sufre el San Roque se debe a que recibe un aporte constante y considerable de nutrientes en forma de residuos de origen antrópico, como producto de la actividad de las poblaciones localizadas en su cuenca.<br /></font></p><p><font size="2">Esto ha hecho que haya aumentado en forma alarmante el proceso de eutroficación, en particular porque se vierten al lago aguas cloacales sin tratamiento previo. Se suma a esto la explotación del embalse con fines recreativos y turísticos en temporada estival, a veces por encima de la capacidad de carga sustentable por el lago.<br /></font></p><p><font size="2">Una vez que se produce el florecimiento de las algas verde-azules se puede observar en la superficie del espejo de agua una espuma verdosa que en momentos de mayor concentración celular es cuando comienza a despedir un fuerte y desagradable olor, similar al de un conocido insecticida, como consecuencia de la ruptura de la pared celular y consecuente liberación de varios compuestos químicos.<br /></font></p><p><font size="2">El fitoplancton del Embalse San Roque viene sufriendo distintas modificaciones en su composición debido a causas de origen antrópico, principalmente el vertido de nutrientes orgánicos. Esto ha provocado la casi desaparición de algunas especies de algas, tales como las algas verdes y las diatomeas, dando origen en cambio a un crecimiento desmesurado de la población de verde-azules o cianobacterias, con el agravante de que estas son productoras potenciales de toxinas, así como de efectos organolépticos y estéticos indeseables.</font></p><p><font size="2">Fuente: La Mañana de Córdoba<br /></font></p> |