| <p><font size="2">Maximiliano Marc es una persona no vidente que llegó a la ciudad para vacacionar junto a un amigo.<br /></font></p><p><font size="2">Tenían todo planificado y llegaron con su perro guia, pero no se esperaban que en los hoteles de la villa le iban a decir "ustedes sí, el perro no".<br /></font></p><p><font size="2">Según relataron los turistas rosarinos a La Voz, ni de la capital cordobesa pudieron conseguirle alojamiento.</font></p><p><font size="2">"Quitarle el perro guía a una persona no vidente es como decirle a quien anda en silla de ruedas que él puede pasar, pero la silla se queda afuera", contó Maximiliano, ya de vuelta en Rosario.<br /></font></p><p><font size="2">"Nos quedaban cuatro días pero nos volvimos. Se valorizó nuestra discapacidad antes que nuestra condición de personas", agregó Marc.</font></p><p><font size="2">Ya de regreso a Rosario, los turistas contaron que pudieron estar sólo unos días en Carlos Paz en un departamento de una amiga.</font></p> |