| <p><font size="2">El gobernador José Manuel De la Sota envió días atrás a la Legislatura un proyecto de ley que contempla la prohibición de locales donde se comercializa sexo, en el marco de una embestida contra la trata de personas.<br /></font></p><p><font size="2">En este contexto, se escucharon diferentes opiniones desde distintos ámbitos. En Villa Carlos Paz, el presidente del Concejo de Representantes, Walter Gispert, arrojó su visión sobre el particular.<br /></font></p><p><font size="2">El concejal se mostró firme en su concepto y aseguró que prohibir las whiskerías no es la solución definitiva para erradicar la problemática. El edil teme que "se haga más clandestino el trabajo sexual". Exige un debate amplio. <br /></font></p><p><font size="2">"Lo que no hay que hacer es tapar con la mano el sol. La percepción que tengo a primera lectura de lo que pude ver de la ley es que lo que hace es cerrar lo visible del trabajo sexual y no se avanza sobre la guardia, la custodia de aquellas mujeres u hombres que son trabajadores sexuales que generalmente son de sectores empobrecidos, educativamente bajos y que no tienen, en principio, posibilidades de algún tipo de otro trabajo. La solución no es hacer una pared, la solución es trabajar socialmente, cosa que nunca se ha hecho. Temo que se haga más clandestino el trabajo sexual".<br /></font></p><p><font size="2">Al ser consultado si prohibir las whiskerías erradica la trata, el edil fue tajante y afirmó: "No. Hay países donde está prohibida la prostitución y son fuertemente reprimidas las mujeres que ejercen y sin embargo la actividad funciona. Hay que trabajar seriamente el problema. Es un debate que tiene que darse en serio. Si el Gobierno provincial lo viene haciendo como propaganda sin profundizar el tema, yo no creo que tenga efectos positivos". <br /></font></p><p> </p> |